Destino de Rudolf Höss tras la Segunda Guerra Mundial
Al finalizar la contienda, las fuerzas británicas capturaron a Rudolf Höss en 1945. Fue llevado a juicio durante los procesos de Núremberg, donde se le declaró culpable de crímenes de guerra y contra la humanidad.
El tribunal lo condenó a muerte por ahorcamiento. La ejecución se realizó el 16 de abril de 1947 en el propio campo de concentración de Auschwitz‑Birkenau, del que había sido comandante.