Tras la masacre de Boston en 1770, el capitán del ejército británico Thomas Preston fue arrestado y llevado a juicio por homicidio.
El juicio
Aunque testigos afirmaron que Preston había ordenado a sus hombres abrir fuego contra la multitud, el jurado lo declaró no culpable. La absolución provocó una fuerte indignación entre los habitantes de Boston.
Exilio y últimos años
La presión popular obligó a Preston a abandonar la ciudad. Regresó a Inglaterra, donde vivió los últimos años de su vida sumido en la pobreza. Falleció en 1791.