Avance desde Atlanta
Tras la captura de Atlanta en septiembre de 1864, el general William T. Sherman decidió conducir a su ejército por el corazón de Georgia hasta la costa atlántica, con el objetivo de cortar los suministros confederados y arrasar la infraestructura económica del Sur.
Quema de Atlanta
Antes de partir, Sherman ordenó la destrucción de gran parte de la ciudad: viviendas, comercios e infraestructuras. Este acto buscaba un golpe psicológico al esfuerzo confederado y privar al enemigo de recursos potenciales.
Marcha a través de Georgia
El ejército de Sherman, con más de 60 000 soldados divididos en dos alas, se encaminó hacia el este. A lo largo de su ruta, destruyeron ferrocarriles, puentes, plantaciones, granjas y pueblos, creando una franja de devastación.
Destrucción y saqueo
Las tropas practicaron un amplio saqueo y quemas: cultivos, ganado y cualquier bien útil para el ejército confederado fueron destruidos. La política de tierra quemada pretendía agotar los recursos del Sur y quebrantar su voluntad de seguir luchando.
Captura de Savannah
El 21 de diciembre de 1864 la marcha culminó en Savannah, Georgia. Las fuerzas de la Unión ocuparon la ciudad sin encontrar resistencia significativa, poniendo fin a la campaña.
Impacto en la guerra
La Marcha al Mar marcó un punto de inflexión: desmoralizó al ejército confederado y contribuyó al colapso final de la Confederación al destruir los suministros y la economía de Georgia.
Controversia y legado
El episodio sigue siendo polémico. Algunos críticos lo consideran un acto de guerra excesivamente destructivo, incluso un crimen de guerra, mientras que muchos historiadores lo ven como una estrategia necesaria que aceleró la victoria de la Unión.
En síntesis, la Marcha al Mar fue una campaña militar devastadora que buscó romper la voluntad confederada y jugó un papel decisivo en la conclusión de la Guerra Civil estadounidense.