El Gran Incendio de Londres tuvo lugar en 1666, mientras que la ciudad de Glasgow se encuentra en Escocia, a varios cientos de kilómetros al norte de la capital británica.
No existe evidencia histórica que indique que personas adineradas de Londres trasladaran sus bienes a una torre en Glasgow para protegerlos del fuego. La distancia, la falta de registros y la ausencia de testimonios contemporáneos hacen que esta idea sea meramente un mito.
En resumen, los ricos no almacenaron sus pertenencias en una torre frente a Glasgow durante el desastre de 1666.