Octubre de 1066
Guillermo es coronado rey de Inglaterra en la Abadía de Westminster.
Inicia la consolidación de su poder nombrando a sus seguidores en cargos clave y confiscando las tierras de sus opositores.
Noviembre de 1066
Enfrenta una rebelión liderada por Eadric el Salvaje, respaldada por los mercianos y los norteumbrinos.
Guillermo derrota a los rebeldes en la Batalla del Puente de Stafford.
Diciembre de 1066
Otra revuelta, esta vez encabezada por Edgar Ætheling, nieto de Eduardo Ironside, es sofocada por Guillermo.
Edgar y sus seguidores huyen a Escocia.
Al concluir el año, Guillermo controla la mayor parte de Inglaterra, aunque persisten focos de resistencia en el norte y el oeste.