Resumen del caso
El 4 de diciembre de 1872 el buque mercante británico Dei Gratia avistó el Mary Celeste a la deriva en el Atlántico. La nave estaba completa, con suficiente provisión y en buen estado, pero su tripulación de diez personas —el capitán Benjamin Briggs, su esposa Sarah y su hija de diez meses, junto a los marineros— había desaparecido sin dejar rastro.
Principales teorías
1. Abandono por pánico
Algunos sugieren que una alarma repentina, quizás provocada por una visión sobrenatural o la confusión de un fenómeno natural, hizo que la tripulación abandonara el barco en estado de pánico, sin recoger sus pertenencias ni asegurar la embarcación.
2. Enfermedad súbita
Otra hipótesis plantea que una intoxicación alimentaria o una infección viral incapacitaría a la mayoría de los marineros, impidiéndoles controlar la nave o emitir señales de socorro.
3. Motín o acción de un intruso
Se ha especulado sobre un posible motín o la intervención de un polizón, aunque no se hallaron indicios de lucha ni se alteraron los objetos de valor que permanecieron intactos.
4. Fenómeno meteorológico
Una tormenta violenta o una ola gigante podrían haber desorientado a la tripulación y obligado al abandono. No obstante, el Mary Celeste se encontró con daños menores en las velas, lo que sugiere que el clima no fue decisivo.
5. Fraude de seguros o conspiración
Algunas teorías más escépticas apuntan a un plan de fraude de seguros, piratería o un encuentro planeado que salió mal. La falta de pruebas contundentes hace que estas ideas sigan siendo meras conjeturas.
Aunque se han realizado múltiples investigaciones y se han propuesto numerosas explicaciones, la verdad sobre lo ocurrido con la tripulación del Mary Celeste sigue sin resolverse, alimentando el misterio en la historia marítima.