El caso Borden
En 1892, Andrew y Abby Borden fueron brutalmente asesinados con un hacha en su hogar de Fall River, Massachusetts. La sospecha recayó rápidamente sobre su hija, Lizzie Borden.
Lizzie fue arrestada, juzgada y, en 1893, recibió un veredicto de no culpable que generó gran controversia.
Aunque la policía realizó varias investigaciones, no se señaló a ningún otro sospechoso con evidencia convincente. Por ello, la verdadera identidad del autor de los asesinatos sigue siendo un misterio que perdura hasta hoy.