El colapso de Chichén Itzá sigue sin una respuesta definitiva, pero los arqueólogos y historiadores han propuesto varias teorías que podrían haber contribuido al abandono de la ciudad.
Sequía
La economía de Chichén Itzá dependía en gran medida de las lluvias para la agricultura. Una sequía prolongada en el siglo XII habría provocado fallas de cosechas y hambrunas generalizadas, lo que pudo desencadenar el colapso urbano.
Conflictos bélicos
La ciudad estuvo frecuentemente en guerra con sus vecinos. Una serie de derrotas militares podría haber debilitado sus recursos y su capacidad de defensa, acelerando su caída.
Problemas internos
Chichén Itzá era una sociedad altamente estratificada. Es posible que surgieran tensiones entre la élite gobernante y la población común, generando descontento y desestabilización interna.
Epidemias
Un brote de enfermedad habría podido diezmar a la población, reduciendo drásticamente la mano de obra disponible y provocando el abandono del asentamiento.
Desastres naturales
Fenómenos como huracanes, terremotos u otros desastres naturales podrían haber causado daños irreparables, obligando a los habitantes a evacuar la ciudad.
Lo más probable es que una combinación de varios de estos factores haya sido la causa del declive de Chichén Itzá.