Hindenburg
El Hindenburg era un dirigible de pasajeros alemán operado por la Deutsche Luftschiffahrts‑AG (Corporación Alemana de Viajes en Dirigibles). Era el mayor de los zeppelines jamás construidos.
Recibió su nombre en honor al mariscal de campo Paul von Hindenburg y realizó su primer vuelo el 4 de marzo de 1936.
El dirigible estaba inflado con hidrógeno, un gas altamente inflamable que le proporcionaba la flotabilidad necesaria.
Habitualmente transportaba pasajeros, correo y carga entre Europa y América, ofreciendo una experiencia de viaje lujosa.
Incidente y destino
El 6 de mayo de 1937, tras completar el cruce del Atlántico desde Alemania, el Hindenburg intentó amarrarse al mástil de la Base Naval de Lakehurst, en Nueva Jersey, EE. UU.
En el momento de la aproximación final, el dirigible se incendió súbitamente.
La causa exacta del encendido sigue siendo objeto de debate; las teorías más aceptadas apuntan a una descarga eléctrica estática, una chispa o una combinación de factores.
El fuego se propagó rápidamente por el hidrógeno y el tejido exterior del dirigible, provocando una explosión dramática.
El desastre quedó registrado como uno de los acontecimientos más emblemáticos y trágicos de la aviación, con la muerte de 35 pasajeros y tripulantes y decenas de heridos.
Tras este suceso, la era de los grandes dirigibles comerciales llenos de hidrógeno llegó a su fin, ya que las preocupaciones de seguridad y fiabilidad aumentaron de forma significativa.