Orígenes y formación
Juana de Arco nació en 1412 en Domrémy, una pequeña aldea del Ducado de Bar (actual Francia), en el seno de una familia campesina profundamente católica.
Recibió una educación elemental: aprendió a leer y escribir y dominó tareas domésticas como hilar y tejer, habilidades típicas de la vida rural.
Visiones y llamado divino
A los trece años empezó a experimentar visiones que, según ella, provenían de Dios y de varios santos, entre ellos San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita.
Estos mensajes la instaron a presentarse ante el delfín Carlos (el futuro Carlos VII) y a encabezar la causa francesa en la Guerra de los Cien Años.
El ascenso militar
En 1429 el delfín, convencido por la determinación de Juana, le otorgó el mando de una pequeña fuerza. Bajo su liderazgo la tropa logró una victoria decisiva en la liberación de Orléans.
Su éxito impulsó la coronación de Carlos VII en Reims y consolidó su reputación como heroína nacional.
Captura y martirio
En 1430 fue capturada por los borgoñones, aliados de los ingleses, y entregada a sus enemigos. Fue juzgada por herejía y, el 30 de mayo de 1431, quemada en la hoguera en Rouen.