El legado de los hermanos Wright tras su fallecimiento
Orville Wright murió el 30 de enero de 1948 a los 76 años, y Wilbur Wright falleció el 30 de mayo de 1912 a los 45. A pesar de su partida, su influencia en la aviación siguió presente de diversas formas:
Orville siguió trabajando en la aviación
Después de la muerte de su hermano, Orville permaneció activo en la industria aeroespacial. Fue presidente de la Wright Aeronautical Corporation, fabricante de motores de avión, y formó parte del Comité Asesor Nacional de Aeronáutica (NACA), predecesor de la NASA.
El homenaje a su legado
Los hermanos Wright fueron conmemorados de múltiples maneras. Se erigieron estatuas en Dayton, Ohio, y en otras ciudades del mundo. En 1939, el Servicio Postal de EE. UU. lanzó un sello en su honor, y en 1932 se inauguró el Wright Brothers Memorial Bridge sobre el río Potomac en Washington, D.C.
Continuación del desarrollo aeronáutico
Su trabajo sentó las bases de la aviación moderna. En las décadas posteriores a sus muertes, se produjeron avances rápidos: se diseñaron aviones más seguros, veloces y eficientes, incorporando muchas de sus ideas originales.
Del vuelo a la conquista del espacio
El progreso iniciado por los Wright culminó, en 1969, con el alunizaje del Apolo 11, que marcó la llegada del ser humano al espacio.