historia historica

H‑Sonderkommando y el archivo de juicios por brujería: ¿Por qué los nazis investigaron a las brujas?

Origen del archivo

En los Archivos Estatales de Poznań se conserva el llamado Archivo de juicios por brujería. Fue elaborado entre 1935 y 1944 por una unidad especial de las SS conocida como H‑Sonderkommando. La letra «H» hace referencia a la palabra alemana Hexe (bruja), abreviada en los documentos como «H». El grupo pertenecía al VII Departamento de la Oficina Principal de Seguridad del Reich, cuya misión era reunir pruebas históricas que respaldaran la supuesta superioridad de la raza germánica y recrear la cultura germánica antigua.

La caza de brujas en la Edad Media

El mayor impulso a la persecución de la brujería provino de la publicación, en 1487, del Malleus Maleficarum («El martillo de las brujas») por los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger. A partir de la década de 1450, el Papa Nicolás V y, posteriormente, el Papa Inocencio VIII (1494) autorizaron oficialmente la persecución de prácticas consideradas heréticas.

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El texto se convirtió en un referente culto y la mayor intensidad de los procesos se dio en los países germanos, donde la mayoría de los acusados eran mujeres. Según cálculos de M. Pilaszek, entre 1501 y 1794 en Polonia, el 89,5 % de los condenados fueron mujeres y sólo el 10,5 % hombres.

Objetivos del H‑Sonderkommando

Dirigido por el Dr. Rudolf Levin, el grupo estaba instalado en la Oficina Principal de Seguridad del Reich, en Wilhelmstraße 102 (actual Niederkirchnerstraße). Su misión principal consistía en investigar todas las fuentes disponibles sobre brujas, brujos, juicios, métodos de interrogatorio y herramientas de tortura utilizadas en la época medieval.

Los nazis, y en particular Heinrich Himmler, creían que los acusados de brujería eran portadores de auténticas tradiciones germánicas antiguas, injustamente perseguidas por la Iglesia. La información recopilada debía servir para validar la existencia de la magia y, al mismo tiempo, ampliar el conocimiento sobre las costumbres de los pueblos bajo el Tercer Reich.

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Además de la documentación teórica, el equipo describió instrumentos de tortura y técnicas de interrogatorio que podrían ser reutilizadas por la SS en el futuro.

El Archivo de juicios por brujería

El conjunto archivístico, oficialmente llamado Oficina Central de Seguridad del Reich – Departamento de Archivo de los Juicios por Brujería, consta de 3.884 unidades de archivo que ocupan unos 15 metros lineales. Tras la guerra, los documentos fueron ocultados y descubiertos en 1946 en Sława Śląska.

H‑Sonderkommando y el archivo de juicios por brujería: ¿Por qué los nazis investigaron a las brujas?

La inventariación, realizada por la Dra. Krystyna Górska‑Gołaska, divide el material en ocho secciones:

  1. Archivos de investigación, listas bibliográficas e índices
  2. Directorio de hechizos y procesos
  3. Extractos de documentos archivísticos
  4. Fotocopias de material original
  5. Revistas y recortes de prensa
  6. Ilustraciones
  7. Microfilmes
  8. Archivos originales

Según Maciej Zdunek, el tema que más atrajo a la SS fue la supuesta transmisión hereditaria de habilidades mágicas entre las familias condenadas.

Meticulosidad alemana

Los integrantes del H‑Sonderkommando recopilaron datos generales: nombres de los inquisidores, localizaciones de los juicios, monasterios implicados, descripción de los verdugos, movimientos de resistencia, e incluso aspectos psicológicos y de salud mental de los acusados. El foco central permaneció en el proceso judicial, los métodos de tortura y la ejecución de la pena.

H‑Sonderkommando y el archivo de juicios por brujería: ¿Por qué los nazis investigaron a las brujas?

Cada formulario contaba con 57 campos que recogían datos personales del acusado, su relación con la Iglesia, antecedentes familiares, tipo de delito, sentencia, método de ejecución y fuentes consultadas. Más del 80 % de los procesos documentados correspondían al territorio alemán, aunque también aparecen casos de Polonia, Inglaterra, Islandia, Turquía, India, México y Estados Unidos. En total se registraron 33.846 fichas, almacenadas en 3.670 carpetas (3.622 sobreviven).

Los juicios de brujería en Polonia

Zdunek identifica 49 procesos en nueve localidades polacas: Poznań, Bydgoszcz, Witkowo, Rydzyna, Vilna, Wągrowiec y tres ciudades no identificadas (Kurow, Tschemesme y Kӓfelin). Wągrowiec concentra 34 casos, con acusaciones tan singulares como “ojos rojos y brillantes”, “encantamiento de bueyes” o “disputa vecinal”.

En estos procesos aparecen referencias rudimentarias a torturas y confesiones voluntarias. Curiosamente, la forma de ejecución más frecuente en Wągrowiec fue la decapitación, seguida de la hoguera y el descuartizamiento.

El archivo de Poznań, aunque no es una fuente exhaustiva para el estudio de los juicios de brujería, ofrece una valiosa colección de copias, ilustraciones y descripciones de instrumentos de tortura, revelando cómo un Estado totalitario intentó apropiarse de supuestos conocimientos sobrenaturales.