Regreso triunfal a EE. UU.
Eddie Rickenbacker volvió a Estados Unidos en octubre de 1918 y fue recibido con un desfile de cinta de papel en Nueva York. El Congreso le otorgó una medalla de oro por su heroísmo. Permaneció en el Ejército hasta 1919, sirviendo como comandante aéreo.
Inicios en la industria aeronáutica
Tras la guerra, se involucró en el sector de la aviación, trabajando como ejecutivo en varias compañías automotrices y aeronáuticas. En 1929 fundó su propia aerolínea, Eastern Airlines, que llegó a ser una de las mayores de Estados Unidos. Fue presidente de la compañía de 1929 a 1938 y nuevamente de 1940 a 1944.
Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial, Rickenbacker sirvió como general en el Army Air Forces, supervisando la producción y adquisición de aviones. En 1942 sobrevivió a un accidente aéreo que lo dejó a la deriva en una balsa en el Pacífico Sur durante 23 días; su experiencia le valió un papel de asesor clave del general Henry Arnold.
Participación pública y publicaciones
Después del conflicto, formó parte de numerosos comités y comisiones gubernamentales centrados en la aviación y el transporte aéreo. También escribió varios libros que relatan su vida y sus vivencias en la guerra.
Últimos años y legado
Eddie Rickenbacker falleció el 23 de julio de 1973 en su residencia de Zúrich, Suiza, a los 82 años. Es recordado no solo como un valiente héroe de guerra y pionero de la aviación, sino también como un influyente dirigente de la industria aérea y un incansable defensor del desarrollo tecnológico en el sector.