Jamás existió una "razón adecuada" para negar el voto a los afroamericanos. La solución legal llegó con la Enmienda XV de la Constitución de los Estados Unidos, ratificada en 1870.
Esta enmienda prohíbe negar el derecho al voto por motivos de raza, color o condición anterior de servidumbre, garantizando que todos los ciudadanos varones pudieran participar en elecciones sin discriminación racial.