Historia de Asia

Los inicios de la política financiera de Matsukata y el surgimiento del capitalismo moderno en Japón para erradicar la inflación

Al inicio de la era Meiji el gobierno se vio abrumado por la rebelión de los campesinos, la revuelta de los samuráis y el movimiento por la libertad y los derechos del pueblo. Estas crisis obligaron al Estado a enfrentar problemas financieros de forma urgente.

Reformas fiscales y monetarias de los años 1870

1873 – Reforma del impuesto a la tierra: Se promulgó una legislación que otorgó al Estado el derecho de cobrar impuestos en todo el territorio, garantizando ingresos estables procedentes de la tierra. Además, se inició la creación de un nuevo sistema monetario, se fundaron bancos nacionales en distintas regiones y se emitieron billetes de cambio para financiar la industria ganadera.

1876 – Enmienda de la Ordenanza del Banco Nacional: Al eliminar la obligación de convertir los billetes en metales preciosos, el gobierno empezó a emitir grandes cantidades de papel moneda fiduciario, lo que desestabilizó la economía.

Finanzas de Matsukata y la lucha contra la inflación

1877 – Rebelión de Satsuma: Para financiar la mayor revuelta civil de la historia del Shizoku, el Estado aumentó drásticamente la emisión de papel moneda. El resultado fue una fuerte inflación que devaluó las monedas de plata usadas en el comercio.

Al mismo tiempo, el continuo superávit de importaciones desde el inicio de la era Meiji agotó las reservas de oro y plata, debilitando la base fiscal del gobierno y poniendo en riesgo la estabilidad monetaria.

Ante esta situación, en 1880 se decidió vender las fábricas estatales excedentes y reorganizar las finanzas públicas. El objetivo era eliminar el exceso de papel moneda, establecer una moneda estable y sentar las bases para el desarrollo del capitalismo.

Al año siguiente, Matsukata Masayoshi asumió el cargo de Ministro de Finanzas y puso en marcha una serie de reformas que hoy se conocen como las finanzas de Matsukata:

  • Reducción drástica del gasto no militar.
  • Aumento de ingresos mediante impuestos al consumo y a nivel local.
  • Política de austeridad para retirar el papel moneda en circulación y acumular reservas de oro y plata.

En 1882 se fundó el Banco de Japón, cuya misión era reforzar la capacidad financiera de los bancos nacionales y de las empresas, reducir las tasas de interés y emitir billetes convertibles que funcionaran como instrumento del gobierno.

En 1885 el Banco de Japón comenzó a emitir billetes convertibles en plata, consolidando el sistema monetario basado en el estándar plata.

El 1884 marcó la venta a gran escala de fábricas estatales – astilleros, fábricas textiles y minas – a empresarios como Mitsui, Mitsubishi y Furukawa. Estos grupos se convirtieron posteriormente en los poderosos zaibatsu que impulsaron la industrialización japonesa.

El surgimiento de un sistema de latifundismo parasitario

Las estrictas políticas deflacionarias provocaron una profunda recesión nacional. Los aumentos impositivos y la caída de los precios del arroz y del algodón golpearon duramente a las zonas rurales. Muchos agricultores perdieron sus tierras y pasaron a ser arrendatarios (coples) bajo condiciones desfavorables.

Al mismo tiempo, la concentración de la tierra en manos de grandes propietarios aumentó. Estos latifundistas alquilaban la tierra a precios altos, operaban negocios de préstamo y de venta de licor, y utilizaban los ingresos para comprar más tierras, convirtiéndose en una clase parasitaria que vivía del trabajo de los campesinos.

El desplazamiento de campesinos sin tierra hacia las ciudades incrementó la fuerza laboral asalariada y alimentó el movimiento de libertad y derechos del pueblo, intensificando la agitación social.

En resumen, la deflación de Matsukata permitió crear un sistema bancario moderno, promover el crecimiento del capital privado mediante la privatización de fábricas estatales y dar inicio a la Revolución Industrial japonesa. Sin embargo, también generó una grave recesión, la empobrecimiento de los agricultores y el establecimiento de un sistema de latifundismo parasitario que marcó la estructura social del Japón de la época.