Matsudaira Sadanobu, nieto de Tokugawa Yoshimune, y las Reformas Kansei
Tras la caída de Tanuma Okitsugu, la reconstrucción financiera del shogunato quedó en manos de Matsudaira Sadanobu, señor del dominio de Shirakawa (provincia de Mutsu). Sadanobu pertenecía a la rama Gosankyo de la familia Tayasu, por lo que era nieto del shogún Tokugawa Yoshimune.
Desde pequeño mostró gran inteligencia y, en su momento, se le consideró un posible sucesor del shogunato. Sin embargo, las políticas de Tanuma estaban marcadas por la corrupción y el soborno, lo que generó una fuerte oposición entre los conservadores. Sadanobu, que había sido adoptado por la familia Matsudaira de Shirakawa, se alejó de Tanuma y fue excluido de la lista de candidatos al trono.
En el dominio de Shirakawa, Sadanobu se destacó por su gestión durante la hambruna de Tenmei (1782‑1788). Mientras otras regiones del norte de Honshu sufrían graves pérdidas, su dominio había acumulado reservas de arroz, evitando así la muerte por inanición.
Cuando Tanuma fue destituido y el shogún Tokugawa Ienari tomó el poder, Sadanobu fue recomendado por la familia Misan para ocupar el cargo de rōjū (consejero del shogunato). A partir de 1787 dirigió una serie de reformas inspiradas en el modelo de su abuelo, las conocidas como Reformas Kansei, que se mantuvieron hasta 1793.
1. Reforma del crédito (Kienrei)
Se concedió un perdón de deudas a los hatamoto y sus familias, que estaban agobiados por intereses abusivos. El gobierno ordenó a los corredores de arroz que redujeran las tasas y cancelaran parte de la deuda, aliviando la carga financiera de la nobleza directa del shogún.
2. Edicto Kansei contra estudios no confucianos
Se estableció el confucianismo de la escuela Cheng‑Zhu como la única doctrina oficial y se prohibieron otras corrientes filosóficas. El objetivo era reforzar una visión agraria y jerárquica que, según los reformadores, ayudaría a revitalizar al shogunato.
3. Seguridad y estabilidad social
Para atender a los sin techo, se creó un centro de entrenamiento vocacional en la isla de Ishikawajima (Edo), donde los desplazados recibían trabajo. Asimismo, se instituyó el “Fondo de Reserva de Siete Partes”, un fondo de emergencia para pueblos y aldeas en caso de catástrofes.
4. Reconstrucción rural
Se buscó estabilizar el tributo anual de arroz, principal ingreso del shogunato, mediante la revitalización de las áreas rurales. Se incentivó a los agricultores que habían migrado a Edo a regresar a sus aldeas, política conocida como la “orden de retorno a la aldea natal”.
5. Acopio de granos
Los daimyō fueron obligados a crear almacenes estatales de arroz y mijo para garantizar reservas de alimentos. Esta medida, iniciada por Sadanobu, pretendía prevenir futuras hambrunas y fortalecer la seguridad alimentaria del país.
Conclusión
Las Reformas Kansei buscaban proteger a los sectores más vulnerables mediante políticas de alivio de deudas, asistencia social y control de la producción agrícola. Sin embargo, la estricta restricción del consumo popular y el desdén hacia los comerciantes generaron descontento entre la población y dentro del propio gobierno. Tras solo seis años, Sadanobu fue destituido, aunque su legado perduró en el dominio de Shirakawa, donde sus medidas financieras y agrícolas mejoraron notablemente la situación económica.
En la historiografía del Japón feudal, Matsudaira Sadanobu es recordado como uno de los principales reformadores del último periodo Edo, aplaudido por su visión pragmática y su intento de equilibrar la estabilidad del shogunato con la protección de los más necesitados.