Historia de Asia

Ieyasu Tokugawa percibe la amenaza del talento de Toyotomi Hideyori en la reunión del Castillo Nijo y decide destruirlo

Generalmente se asocia a Mitsunari Ishida con el control absoluto de la batalla y del mundo, pero la Batalla de Sekigahara fue, en realidad, el enfrentamiento entre las facciones Budan‑ha y Bunchi‑ha, ambas apoyadas por el clan Toyotomi.

Antes de la contienda, Ieyasu obligó a Ishida, líder del Go‑Bugyō, a someter a daimios como Fukushima Masanori; sin embargo, estos no juraron lealtad a Ieyasu, sino al heredero Toyotomi Hideyori.

Tras la victoria en Sekigahara, Ieyasu se proclamó shogún y, dos años después, entregó el cargo a su primogénito Hidetada, estableciendo así la heredabilidad del shogunato para la familia Tokugawa.

Aunque Ieyasu había asegurado el poder, Toyotomi Hideyori seguía vivo en Osaka. Para garantizar la permanencia del shogunato, resultaba indispensable neutralizar al joven Toyotomi antes de que pudiera consolidar su posición.

Estrategia de Ieyasu Tokugawa

Recuperar el cargo de Kampaku

Durante la vida de Toyotomi Hideyoshi, el cargo de Kampaku (regente) había sido reservado a su familia. Ieyasu, consciente de que ese título podría pasar a Hideyori, intervino en diciembre de 1600 y nombró a Kanetaka Kujo como Kampaku, rompiendo la tradición hereditaria Toyotomi.

Legitimar el shogunato mediante el linaje Genji

En 1603, Ieyasu adoptó el título de shogún y, simultáneamente, se presentó como descendiente de los Minamoto (Genji), reforzando la legitimidad de su mandato. Además, concedió el apellido Matsudaira a varios daimios influyentes, debilitando la antigua estructura Toyotomi.

Alianzas matrimoniales

En julio de 1603 se concretó el matrimonio entre Senhime, hija mayor de Hidetada, y Toyotomi Hideyori, cumpliendo el deseo de Hideyoshi y convirtiendo a Ieyasu en tutor legal de Hideyori. En abril de 1605, Ieyasu cedió formalmente el shogunato a Hidetada, consolidando la sucesión hereditaria Tokugawa.

La reunión del Castillo Nijo (1611)

El conflicto latente entre ambas casas llevó a Ieyasu a organizar una reunión en el Castillo Nijo en marzo de 1611, bajo el pretexto de una celebración imperial. Kiyomasa Kato y Yukinaga Asano, leales a los Toyotomi, acompañaron a Hideyori como escolta.

Al llegar, Hideyori sorprendió a todos por su imponente presencia: se dice que medía más de 180 cm, una estatura inusual para la época. Tras entregarle su espada a su vasallo principal, Shigenari Kimura, Hideyori se mostró sereno y siguió el protocolo.

Ieyasu lo recibió en el jardín, lo condujo a la sala principal (Onari no Ma) y le ofreció un breve banquete de sopa, evitando cualquier ostentación que pudiera elevar su estatus. Hideyori devolvió un pequeño wakizashi como muestra de respeto y la reunión concluyó en unas dos horas.

La visita fue vista como una victoria simbólica para Ieyasu: el público de Osaka, Kioto y la región de Kinai celebró la “paz bajo el cielo”. Sin embargo, la creciente popularidad de Hideyori entre los daimios del oeste despertó la sospecha de Ieyasu.

Decisión de eliminar a la familia Toyotomi

Tras la reunión, Ieyasu solicitó a los daimios occidentales y, al año siguiente, a los del este, que firmaran un kishōmon, un juramento solemne de lealtad al shogunato. Al observar el talento y la carismática figura de Hideyori, Ieyasu concluyó que mantener viva a la familia Toyotomi era una amenaza para la estabilidad Tokugawa.

El fallecimiento de figuras clave como Kiyomasa Kato y la creciente presión de los señores leales a los Toyotomi aceleraron la decisión de Ieyasu. Eventualmente, esta política culminó en el asedio y la caída de Osaka, poniendo fin al linaje Toyotomi.