Toyotomi Hideyoshi (1537‑1598) es una de las figuras más destacadas de la historia japonesa. Junto a Oda Nobunaga y Tokugawa Ieyasu, su nombre es sinónimo de la unificación del país. A continuación se repasa su trayectoria, desde sus humildes orígenes hasta su papel como gobernante de facto de Japón.
Orígenes y primeros pasos
Hideyoshi nació en la provincia de Owari, en una familia de agricultores modestos. Su padre, Kinoshita Yaemon, era un campesino de bajo rango y su madre, conocida posteriormente como Omandokoro, proviene de una familia local. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, no provino de la nobleza, lo que hizo su ascenso aún más sorprendente.
En su juventud sirvió brevemente al clan Imagawa, aunque su verdadero salto al estrellato ocurrió cuando ingresó al servicio de Oda Nobunaga como fushin bugyō (encargado de obras públicas) en el castillo de Kiyosu.
El matrimonio y la consolidación en el clan Oda
En 1554 se casó con la hija de Nagakatsu Asano, un aliado de Nobunaga. Este matrimonio, poco frecuente para la época, le dio una posición más estable dentro del clan y le permitió demostrar su capacidad administrativa y estratégica.
Ascenso militar bajo Nobunaga
Hideyoshi destacó más por su ingenio que por su destreza en el campo de batalla. Participó en la campaña contra el clan Saitō de Mino, donde dirigió la toma del castillo de Unuma sin grandes combates, logrando la rendición del señor local.
Uno de los episodios más célebres de su carrera temprana es la construcción relámpago del castillo de Sunomata en 1561. Tras varios intentos fallidos de otros generales, Hideyoshi organizó la obra en apenas una semana, creando una fortaleza estratégica que sirvió de base para la conquista de Mino.
Aliado de Takenaka Hanbei
El brillante estratega Takenaka Hanbei se convirtió en uno de los principales colaboradores de Hideyoshi. Juntos planearon y ejecutaron maniobras que reforzaron la posición del clan Oda en la región de Chūgoku.
La muerte de Nobunaga y la toma del poder
El 21 de junio de 1582, Nobunaga fue traicionado y muerto en el incidente de Honnō‑ji. Hideyoshi, entonces al mando del castillo de Bitchū‑Takamatsu, marchó rápidamente (aproximadamente 200 km en diez días) hasta la batalla de Yamazaki, donde derrotó a Akechi Mitsuhide el 13 de junio.
Tras esta victoria, se posicionó como sucesor de Nobunaga y, en la conferencia de Kiyosu, se adjudicó importantes territorios, incluido el estratégico castillo de Himeji.
Campañas de unificación
Entre 1577 y 1585 Hideyoshi lideró campañas en el oeste contra los clanes Mori, Bessho y otros, consolidando su control sobre la región de Chūgoku. En 1585 inició la invasión de Shikoku, sometiendo al clan Chōsokabe.
Los conflictos con Tokugawa Ieyasu culminaron en la batalla de Komaki‑Nagakute (1584), donde, pese a una derrota táctica, Hideyoshi mantuvo su supremacía y siguió expandiendo su dominio.
El ascenso al rango imperial
En 1585 fue nombrado Dainagon (cónsul de tercer rango) y, al año siguiente, Naidaijin (ministro de asuntos internos), equiparándose en rango a Nobunaga. En 1586 recibió el apellido Toyotomi del emperador Ōgimachi y fue nombrado Kampaku (regente).
Los últimos años: campañas en Corea y declive
En 1592 y 1597 lanzó dos invasiones a Corea (campañas de Bunroku y Keichō), que resultaron desastrosas y agotaron los recursos del país. En 1591 murió su hermano menor Hidenaga y, poco después, su sobrino Hidetsugu fue obligado a suicidarse, lo que redujo aún más su círculo de confianza.
Hideyoshi falleció el 18 de septiembre de 1598, tras nombrar a cinco regentes (los llamados "Los Cinco Ancianos") y dejar a su hijo Hideyori como heredero. Su muerte marcó el fin de la era Toyotomi y abrió paso al shogunato Tokugawa.