«Abolición del clan feudal» (hanseki hokan) es una expresión conocida que equivale a "abolir el han y crear una prefectura".
¿Se utilizaba el "han" en el periodo Edo?
En la actualidad solemos referirnos a dominios como Satsuma o Chōshū como "clanes", pero en el periodo Edo esa denominación no existía oficialmente. Palabras como "clan", "señor del clan" o "vasallo del han" son términos historiográficos modernos. En aquel entonces se empleaban otras designaciones, y la palabra "shogunato" solo se popularizó en la segunda mitad del periodo Edo.
Motivos de la abolición del clan feudal
Restauración del poder imperial
Tras la caída del shogunato Tokugawa, el poder fue devuelto al emperador, iniciándose la Restauración Meiji. La victoria del nuevo gobierno en la Guerra Boshin consolidó el control sobre todo el país, pero los dominios seguían gobernados por daimyō.
Japón necesitaba abrirse al mundo y crear un Estado centralizado bajo la figura del emperador. Por ello, en 1869 (Meiji 2) se decretó el "hanseki hokan", la devolución de los territorios y sus habitantes al emperador. Aunque el título de los señores cambió, la estructura feudal permanecía prácticamente igual.
Abolición del han
En 1871 (Meiji 4) el gobierno Meiji ordenó la supresión de los han y su sustitución por prefecturas (ken y fu) bajo control directo del Estado. Los antiguos gobernantes fueron destituidos y convertidos en la nueva aristocracia, el kazoku.
El término "han" se utilizó oficialmente solo durante unos dos años antes de desaparecer por completo.
¿Cuántas prefecturas hubo al principio?
Inicialmente, cada han se transformó en una prefectura, lo que dio lugar a 302 prefecturas. Esta gran cantidad generó problemas de administración y fragmentación territorial. En los años siguientes se realizaron fusiones sucesivas: 69 prefecturas (1871‑1872), 60 (1872‑1873), 59 (1873‑1874) y 35 (1875‑1881). Finalmente, en 1889 (Meiji 22) se estableció la estructura actual de 47 prefecturas.
Impacto y problemas de la abolición
La supresión del han supuso la mayor reforma del sistema feudal desde la época Heian y es considerada la pieza central de la Restauración Meiji. Sin embargo, también trajo consecuencias negativas: todas las deudas de los dominios pasaron al gobierno central.
Muchos clanes ya estaban endeudados desde mediados del periodo Edo, y la llegada de los buques negros y la Guerra Boshin agravaron su situación financiera. Algunas casas daimyo intentaron devolver sus territorios voluntariamente, pero otras, como el clan de Osaka, se vieron obligadas a vender tierras y a los comerciantes locales se les declaró en quiebra, provocando una crisis económica en la ciudad.
En resumen, la abolición del clan feudal permitió la unificación política de Japón y sentó las bases del Estado moderno, aunque también implicó una pesada carga financiera para el nuevo gobierno.