Historia de Asia

India en el siglo XVIII

India en el siglo XVIII

Durante el siglo XVIII el subcontinente indio vivió una profunda transformación. El Imperio mogol se desintegró, surgieron numerosos estados regionales y, al final del siglo, la Compañía Británica de las Indias Orientales se convirtió en la potencia dominante.

a) Caída del Imperio Mogol

El declive mogol fue un proceso prolongado. Factores internos como la sobrecarga del sistema jagirdar, la mala gestión fiscal y la sucesión conflictiva tras la muerte de Aurangzeb (1707) debilitaron al imperio. Las invasiones extranjeras —Nadir Shah (1739) y Ahmad Shah Durrani (1748–1767)— infligieron golpes militares y económicos. Aunque la autoridad nominal del emperador persistió en Delhi, su poder real se redujo a un mero símbolo.

b) Ascenso de los poderes regionales

El vacío de poder permitió la aparición de tres tipos de entidades:

Estados sucesores

Hyderabad, Bengala y Awadh, gobernados por antiguos virreyes mogoles, mantuvieron cierta continuidad institucional y reconocieron al emperador como autoridad simbólica.

Nuevos estados

Maratás, sijes, jats y afganos establecieron dominios independientes tras rebelarse contra el control mogol.

Estados independientes

Mysore, los reinos rajput y el sistema político de Kerala conservaron sus tradiciones y se desarrollaron sin inspiración directa del modelo mogol.

c) Hyderabad

Fundado en 1724 por Nizam-ul-Mulk, Hyderabad se consolidó como una potencia del Deccan. Aunque mantuvo la lealtad formal al emperador, actuó de facto como un reino soberano, estableciendo su propia administración y política tributaria.

d) Bengala

Los nawabs de Bengala, desde Murshid Quli Khan hasta Siraj-ud-Dawla, promovieron el comercio y mantuvieron la estabilidad interna, pero subestimaron la amenaza de la Compañía Británica. La derrota en Plassey (1757) marcó el inicio del dominio británico en la región.

e) Awadh

Saadat Khan, nombrado subedario en 1722, fundó un estado próspero que favoreció la reforma agraria y la tolerancia religiosa. Su sucesor, Safdar Jang, consolidó la cultura de Lucknow, conocida como “cultura awadhi”.

f) El Imperio Maratha

Los maratás, originados bajo Shivaji y organizados por los peshwas, controlaron gran parte del subcontinente a mediados del siglo. Su expansión se detuvo tras la derrota en la Tercera Batalla de Panipat (1761) y, posteriormente, en los conflictos con los británicos.

g) Otros actores regionales

Los sijes establecieron un estado laico en Punjab; los jats de Rohilkhand y el estado afgano de Rohilkhand influyeron en el norte; los reinos de Mysore, liderados por Haider Ali y su hijo Tipu, resistieron la invasión británica; los reinos rajput y el reino de Kerala mantuvieron su autonomía.

h) Transformación de la Compañía de las Indias Orientales

Inicialmente una empresa comercial, la Compañía pasó de 1744 a 1765 a ejercer autoridad política. Tras la victoria en Plassey (1757) y la imposición de la doble administración en Bengala (1765), la Compañía se convirtió en el verdadero gobernante, introduciendo reformas legales (Regulating Act de 1773) y un sistema judicial que perduró hasta el dominio colonial completo.

i) Conclusiones

El siglo XVIII no fue un periodo de "oscuridad" uniforme. Fue una era de transición marcada por la fragmentación mogol, el florecimiento de poderes regionales y la emergencia de la potencia británica, cuyas instituciones combinaron rasgos tradicionales indios con estructuras coloniales.