Falta de evidencia histórica
No existen pruebas documentadas que indiquen que el Imperio persa considerara esencial la idea de un "mundo" único o la unificación total de todos los pueblos bajo una sola autoridad.
Si bien el imperio persa (Achaemenida, Parta y Sasánida) gobernó una vasta extensión geográfica y albergó una gran diversidad cultural, su política se centró más en la administración descentralizada y el respeto a las costumbres locales que en la imposición de una visión universalista.
En lugar de buscar una homogenización total, los monarcas persas adoptaron sistemas de tributos, lenguas de administración (como el arameo) y tolerancia religiosa para mantener la cohesión del imperio sin perseguir la unificación ideológica de todos sus habitantes.