Inicio de la Guerra de Corea
El 25 de junio de 1950, fuerzas norcoreanas cruzaron el paralelo 38 e invadieron la República de Corea (Corea del Sur). La ofensiva sorprendió a los surcoreanos y a Estados Unidos, que ya había estado proporcionando ayuda militar al sur tras la Segunda Guerra Mundial.
En pocos días los norcoreanos avanzaron rápidamente, tomando la capital, Seúl, el 28 de junio. La rapidez del avance dejó a Corea del Sur sin recursos suficientes para detener la invasión.
Respuesta de Estados Unidos y la ONU
Ante la agresión, Estados Unidos, bajo el mandato de la ONU, envió tropas, equipos y suministros a Corea del Sur y estableció un bloqueo naval contra Corea del Norte. Las fuerzas de la coalición, compuestas por soldados de varios países, lucharon intensamente contra el ejército norcoreano.
Estancamiento y fin del conflicto
Después de meses de combates encarnizados, la guerra se estancó en una línea de frente que dividía la península. El 27 de julio de 1953 se firmó un armisticio que creó una zona desmilitarizada (DMZ) entre ambos estados, una barrera que sigue vigente.
Contexto de la Guerra Fría
La Guerra de Corea se convirtió en un conflicto por poderes: Estados Unidos apoyó a Corea del Sur, mientras la Unión Soviética y China respaldaron a Corea del Norte. El conflicto dejó la península dividida, una realidad que persiste hasta hoy.