Durante la existencia de la Unión Soviética, varios países fueron considerados estados satélites. Formalmente independientes, estaban profundamente integrados en los ámbitos económico, político y militar con Moscú.
Europa del Este
- Albania
- Bulgaria
- Checoslovaquia
- Alemania del Este
- Hungría
- Polonia
- Rumanía
- Yugoslavia (hasta 1948)
Asia Central
- Kazajistán
- Kirgistán
- Tayikistán
- Turkmenistán
- Uzbekistán
Mongolia Exterior
- Mongolia (hasta 1990)
Ex‑países del Bloque del Este
- Armenia
- Azerbaiyán
- Bielorrusia
- Estonia
- Georgia
- Letonia
- Lituania
- Moldavia
- Ucrania