El subcontinente indio —India, Pakistán, Bangladesh y partes de Nepal y Bután— experimenta tres estaciones principales que se distinguen por cambios en el clima, la precipitación y la temperatura.
1. Invierno (diciembre‑febrero)
El invierno se caracteriza por un clima generalmente agradable y templado, con temperaturas entre 10 °C y 25 °C en la mayor parte del territorio. En el norte, especialmente en la zona del Himalaya, las temperaturas pueden bajar mucho más, llegando a heladas e incluso nevadas.
Las precipitaciones son escasas, lo que produce una sequía relativa en gran parte del subcontinente.
2. Verano (marzo‑mayo)
Durante el verano, las temperaturas aumentan considerablemente, oscilando entre 25 °C y 45 °C en muchas áreas. En el norte soplan los vientos cálidos y secos conocidos como “loo”, que intensifican la sensación de calor.
Esta estación es en su mayor parte seca, salvo tormentas aisladas y ráfagas de calor ocasionales.
3. Monzón (junio‑septiembre)
El monzón suroeste marca el inicio de la temporada de lluvias intensas. Los vientos monzónicos ingresan al subcontinente por el estado de Kerala, en el sur, y se desplazan gradualmente hacia el interior.
Las precipitaciones abundantes generan una vegetación exuberante y abastecen de agua a la agricultura, aunque a veces provocan inundaciones y trastornos.
El monzón suele retirarse entre septiembre y octubre, dando paso a la post‑monzón o otoño.
Periodos de transición
Entre las estaciones principales se presentan breves transiciones denominadas “primavera” y “otoño” (post‑monzón), que presentan condiciones climáticas más moderadas.