James Buchanan dejó la Casa Blanca el 4 de marzo de 1861, al concluir su único mandato como presidente de EE. UU. Su salida coincidió con una profunda crisis política y la inminente guerra civil.
1. Falta de acción frente al tema de la esclavitud
Durante su gobierno la nación estaba dividida por la cuestión de la esclavitud. A pesar del fallo Dred Scott, que confirmó la legalidad de la esclavitud en ciertos territorios, Buchanan no tomó medidas decisivas para calmar las tensiones entre pro‑esclavitud y anti‑esclavitud, lo que profundizó la división.
2. Secesión de los estados del sur
La creciente influencia del Partido Republicano, que se oponía a la expansión de la esclavitud, impulsó a varios estados sureños a separarse de la Unión. La administración Buchanan adoptó una postura conciliadora que sólo animó a los líderes secesionistas. Cuando abandonó el cargo, siete estados ya se habían separado, desencadenando la Guerra Civil.
3. Oposición del Congreso
El presidente enfrentó una fuerte resistencia legislativa. El Partido Demócrata estaba fracturado en torno a la esclavitud y Buchanan no logró unificarlo detrás de sus políticas. La agenda del Ejecutivo fue bloqueada repetidamente por la oposición congresional.
4. Problemas de salud
El avanzado edad y el estrés del cargo afectaron su salud física y emocional. Al final de su mandato, Buchanan estaba exhausto y recibió con alivio la oportunidad de retirarse.
5. Escasa base de apoyo político
Su liderazgo débil y la crisis de la esclavitud minaron la confianza popular. Al concluir su mandato, era uno de los presidentes más impopulares de la historia estadounidense, lo que facilitó su salida.
La partida de Buchanan marcó el fin de una era y el inicio de la Guerra Civil, recordándose su presidencia como un período de inacción frente a una crisis profunda.