Durante la colonización de América del Norte, los colonos estadounidenses emplearon diversas tácticas engañosas para despojar a los pueblos nativos de sus tierras y recursos.
Uso de tratados
Los colonos firmaban tratados que aparentaban reconocer los derechos territoriales de los nativos, pero luego los violaban sistemáticamente. Un ejemplo es el Tratado de Fort Stanwix (1768), donde el Reino Unido prometió respetar los territorios de la Confederación iroquesa a cambio de su apoyo en la Guerra Franco‑India; sin embargo, poco después, los británicos se asentaron en esas tierras.
Uso del alcohol
Los comerciantes de pieles ofrecían whisky y otras bebidas alcohólicas a los nativos como pago por sus pieles. Esta práctica, extendida a principios del siglo XIX, provocó alcoholismo generalizado y graves problemas sociales en muchas comunidades indígenas.
Uso de la violencia
La fuerza militar se utilizó para intimidar y someter a los pueblos nativos. La Guerra Pequot (1637) es un caso emblemático: colonos ingleses masacraron a cientos de hombres, mujeres y niños pequot, sembrando terror entre otras tribus y facilitando la expansión colonial.
Uso de enfermedades
Los colonos también emplearon enfermedades como arma biológica. En la década de 1770, tropas británicas distribuyeron mantas contaminadas con viruela entre los nativos, desencadenando una epidemia que diezmó a millones de personas.