La brújula magnética
La brújula magnética fue uno de los instrumentos que revolucionó la navegación en la Edad Media. Permitía a los marinos conocer su rumbo aunque estuvieran fuera de la vista de la costa. Los primeros compases se fabricaron en China durante el siglo XI y llegaron a Europa a través de comerciantes árabes en el siglo XII.
El astrolabio
El astrolabio, heredado de la tradición grecorromana, se popularizó en la época medieval. Con él los navegantes podían medir la altura de las estrellas y del Sol, lo que les ayudaba a calcular la latitud y, en combinación con otros datos, la longitud.
El cruceta (cross‑staff)
Inventada en el siglo XV, la cruceta fue ampliamente utilizada por los exploradores portugueses y españoles. Sirve para medir la altura de un astro sobre el horizonte y, a partir de esa medida, determinar la latitud.
El cuadrante
El cuadrante, también del siglo XV, funciona de manera similar a la cruceta pero con una escala graduada que permite lecturas más precisas. Fue otro instrumento clave en los viajes de la Corona portuguesa y española.
El sextante
Aunque el sextante se desarrolló mucho después de la Edad Media (siglo XVIII), su origen se basa en los instrumentos medievales como el cuadrante. Fue el dispositivo más exacto para medir el ángulo entre el horizonte y un astro, facilitando la determinación de latitud y longitud en los viajes de los navegantes británicos y franceses.
Estos avances permitieron a los marinos aventurarse más lejos y con mayor precisión, sentando las bases para la posterior Era de los Descubrimientos.