1. Exploración temprana (1500‑1700)
Los exploradores españoles llegaron al suroeste actual y fundaron asentamientos en Florida y Nuevo México. Los franceses reclamaron el valle del río Misisipi, estableciendo ciudades como Nueva Orleans y Detroit. Los británicos se concentraron en la costa atlántica, fundando colonias a lo largo del litoral este.
2. Guerra de Independencia y expansión occidental (1776‑principios del siglo XIX)
Tras la Guerra de Independencia, el Tratado de París (1783) otorgó a la joven nación vastos territorios, incluyendo el valle del río Ohio y tierras hasta el Misisipi. Pioneros y colonos comenzaron a desplazarse hacia el oeste en busca de tierras, recursos y nuevas oportunidades.
3. Compra de Luisiana (1803)
La compra de Luisiana duplicó el tamaño de los Estados Unidos, añadiendo más de 800 000 millas cuadradas al oeste del Misisipi, comprendiendo los actuales estados de Arkansas, Misuri, Iowa y partes de Montana, Dakota del Norte y Dakota del Sur. La expedición de Lewis y Clark (1804‑1806) exploró y cartografió este territorio recién adquirido.
4. Destino manifiesto (1840‑1850)
La doctrina del Destino Manifiesto, que sostenía que EE. UU. estaba destinado a expandirse a lo largo del continente, ganó popularidad. La Guerra México‑Estados Unidos (1846‑1848) entregó vastas áreas del suroeste, incluyendo los actuales California, Nevada, Utah y partes de Arizona, Nuevo México y Colorado. El Tratado de Oregón (1846) fijó la frontera con el territorio británico de Oregón, extendiendo el control estadounidense al noroeste del Pacífico.
5. Fiebre del oro y expansión transcontinental (1848‑1869)
El descubrimiento de oro en California desencadenó la Fiebre del Oro de 1849, atrayendo a miles de buscadores y colonos. La finalización del Ferrocarril Transcontinental en 1869 unió las costas este y oeste, facilitando el tránsito y el comercio a lo largo del continente.
6. Asentamiento posterior a la Guerra Civil (finales del siglo XIX‑principios del XX)
El Homestead Act de 1862 incentivó la colonización del Oeste al ofrecer tierras gratuitas a quienes cumplieran ciertos requisitos. La expansión del ferrocarril continuó abriendo la región para el desarrollo económico y la población.
7. Cierre de la frontera (finales del siglo XIX)
Para finales del siglo XIX la mayor parte del territorio contiguo estaba habitado y se consideró cerrada la frontera. Los últimos territorios —Arizona, Oklahoma, Nuevo México y Hawái— se incorporaron a la Unión, completando los 50 estados.
En conjunto, el movimiento hacia el oeste de los Estados Unidos abarcó varios siglos, desde las primeras exploraciones y colonizaciones hasta la consolidación de los vastos territorios obtenidos mediante descubrimientos, compras y negociaciones.