El epígrafe "revolución de 1800" no es una denominación habitual para describir la participación de Thomas Jefferson. Jefferson tuvo un papel fundamental en la elección presidencial de 1800 y en la pacífica transición del poder de los federales a los demócrata‑republicanos, pero nunca se refirió a esos acontecimientos como una revolución.
Lo que sí es notable es que la elección de 1800 marcó el primer cambio de poder entre partidos en la historia de los Estados Unidos, lo que algunos historiadores describen como una "revolución pacífica" por su carácter no violento. Jefferson, como líder del Partido Demócrata‑Republicano, ganó la presidencia y estableció precedentes importantes, como la limitación del poder ejecutivo y la promoción de la soberanía estatal.
En resumen, aunque la transición de 1800 fue decisiva, el término "revolución de 1800" no se atribuye a Jefferson; él fue más bien el protagonista de una transferencia de poder histórica y ordenada.