Muskets
Los soldados confederados utilizaban principalmente fusiles de chispa de carga por boca, con cañones largos y calibres .58 o .69. Cada disparo requería una recarga completa.
Bayonetas
Las bayonetas, cuchillas cortas que se fijaban al cañón del fusil, eran estándar. Permitían convertir el arma en una lanza para el combate cuerpo a cuerpo.
Revólveres
Aunque menos frecuentes que los fusiles, algunos soldados, sobre todo la caballería y los oficiales, llevaban revólveres, que permitían disparar varios tiros sin recargar entre cada uno.
Espadas y sables
Los oficiales confederados portaban espadas o sables como símbolo de rango y para la defensa personal en el combate cercano.
Cuchillos
El cuchillo era una herramienta indispensable: servía para cortar alimentos, preparar fogatas y, en caso necesario, como arma de último recurso.
Municiones
Se transportaban en bolsas de cuero o lona colgadas al cinturón, conteniendo cartuchos o balas sueltas para fusiles y revólveres.
Mochilas (knapsacks)
Las mochilas grandes de lona o cuero guardaban ropa, alimentos, utensilios y demás objetos personales durante campañas y marchas.
Haversacks
Más pequeñas que las mochilas, se llevaban al hombro y contenían raciones, agua y provisiones para salidas breves o combates.
Cantimploras
Las cantimploras de metal o madera, con tapón, eran el medio estándar para transportar agua en el campo.
Utensilios de campo
Se entregaban juegos de cubiertos –cucharas, tenedores y cuchillos– que se guardaban en los haversacks o mochilas para las comidas en campaña.