La Crisis de los Misiles en Cuba (16–28 de octubre de 1962)
Fue el momento más cercano que el mundo estuvo a una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. La crisis comenzó cuando EE. UU. descubrió que la URSS estaba instalando bases de misiles nucleares en Cuba, a solo 90 millas de la costa de Florida.
El presidente John F. Kennedy ordenó un bloqueo naval a la isla para impedir la llegada de más armamento soviético. En respuesta, la Unión Soviética envió submarinos y buques de guerra a la zona, aumentando la tensión.
Durante varios días, el planeta contuvo la respiración mientras ambas superpotencias se balanceaban al borde del conflicto. Finalmente, la URSS aceptó retirar sus misiles a cambio de una garantía estadounidense de no invadir Cuba.
La Crisis de los Misiles en Cuba se considera un punto de inflexión de la Guerra Fría, pues demostró que ambos bandos estaban dispuestos a arriesgar una guerra nuclear para proteger sus intereses.