La masacre de Wounded Knee
La última batalla significativa entre los pueblos nativos americanos y las fuerzas federales tuvo lugar en la masacre de Wounded Knee, ocurrida el 29 de diciembre de 1890 cerca del arroyo Wounded Knee, en la reserva india de Pine Ridge, Dakota del Sur.
El enfrentamiento terminó con la muerte de casi 300 lakotas —mayoritariamente mujeres, niños y ancianos— y de más de 25 soldados estadounidenses. La violencia desmedida marcó el cierre de la resistencia armada de los nativos contra el gobierno de los Estados Unidos y es recordada como uno de los capítulos más oscuros de la historia americana.
Desde entonces, los conflictos entre los pueblos indígenas y el Estado se han resuelto mayormente por medios políticos y legales, aunque las heridas de Wounded Knee siguen presentes en la memoria colectiva.