El teatro del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial estuvo marcado por una serie de batallas a gran escala que cambiaron el equilibrio de fuerzas. A continuación se presentan las más decisivas.
1. Batalla de Midway (4‑7 de junio de 1942)
Considerada el punto de inflexión del conflicto en el Pacífico, la Marina de los EE. UU. derrotó de forma decisiva a la Armada Imperial Japonesa cerca del atolón Midway. La estrategia estadounidense combinó el poder aéreo de portaaviones con crípticos desciframientos de códigos, neutralizando a la poderosa “Flota Combinada” japonesa.
2. Campaña de Guadalcanal (agosto 1942 – febrero 1943)
Esta intensa campaña terrestre, aérea y naval en la isla de Guadalcanal marcó un giro crítico a favor de los Aliados. Los combates prolongados agotaron al ejército japonés y aseguraron a los Aliados bases aéreas estratégicas en las Islas Salomón.
3. Batalla del Mar de Filipinas (19‑20 de junio de 1944)
Conocida como el “Gran Tiro al Pavo de las Marianas”, la batalla destruyó casi por completo el poder aéreo naval japonés y eliminó a muchos de sus pilotos experimentados. La supremacía de la Marina estadounidense facilitó el aislamiento y la posterior reconquista de Filipinas.
4. Batalla de Iwo Jima (19 de febrero – 26 de marzo de 1945)
La isla de Iwo Jima, de gran valor estratégico, fue defendida con ferocidad por tropas japonesas, lo que obligó a los Marines estadounidenses a una costosa invasión. A pesar de las elevadas bajas, la victoria proporcionó bases cruciales para bombardeos contra el Japón continental.
5. Batalla de Okinawa (1 de abril – 22 de junio de 1945)
Última gran batalla del Pacífico, Okinawa se caracterizó por combates encarnizados y altas pérdidas en ambos bandos. La campaña agotó aún más a las fuerzas japonesas y evidenció su declive.
6. Guerra submarina y guerrilla
Más allá de los enfrentamientos convencionales, el teatro del Pacífico estuvo dominado por la guerra submarina y las guerrillas. Los submarinos aliados cortaron eficazmente las líneas de suministro japonesas, mientras que movimientos guerrilleros, como los filipinos, erosionaron el control japonés en diversas regiones.