Impactos positivos
1. Aumento de la producción y del empleo: La guerra impulsó una gran expansión de la producción de bienes y servicios para el esfuerzo bélico, generando numerosos puestos de trabajo y reduciendo el desempleo.
2. Avances tecnológicos: La intensa competencia militar estimuló la investigación y el desarrollo de tecnologías como el radar, los motores a reacción y la energía nuclear, cuyas aplicaciones beneficiaron a múltiples industrias después del conflicto.
3. Mayor participación femenina en la fuerza laboral: Con millones de hombres en el frente, las mujeres ingresaron al sector industrial, la construcción naval y otros ámbitos, cambiando normas sociales y sentando las bases de una mayor presencia femenina en el mercado laboral de la posguerra.
4. Auge económico de la posguerra: El esfuerzo bélico generó niveles sin precedentes de actividad económica, creando la base para el rápido crecimiento que se vivió en muchos países durante la llamada "bonanza económica de la posguerra".
5. Creación de instituciones multilaterales: Para evitar futuros conflictos y fomentar la cooperación económica, surgieron organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y las Naciones Unidas.
6. Aparición de nuevos bienes de consumo: Las raciones y la escasez durante la guerra generaron una demanda reprimida; al terminar el conflicto, los fabricantes se enfocaron en producir artículos de consumo masivo, dinamizando la economía.
Impactos negativos
1. Destrucción masiva: Ciudades, infraestructura y centros industriales fueron devastados, sobre todo en Europa y Asia, requiriendo enormes inversiones para la reconstrucción y retrasando la recuperación económica.
2. Pérdida de capital humano: Millones de personas fallecieron, incluidos muchos trabajadores calificados y profesionales, lo que redujo la productividad y el potencial de crecimiento a largo plazo.
3. Incremento de la deuda pública: Los gobiernos contrajeron deudas considerables para financiar la guerra; esa carga persistió en la posguerra, limitando el gasto público y las opciones de política económica.
4. Interrupción del comercio internacional: Las rutas comerciales y los mercados se vieron alterados, provocando escasez de materias primas y bienes esenciales, lo que afectó negativamente a las economías dependientes del comercio exterior.
5. Reducción de la capacidad productiva: Los países ocupados sufrieron un fuerte declive económico y una pérdida de capacidad productiva, lo que hizo que la reconstrucción fuera costosa y dependiera de ayuda externa.
6. Inflación y controles de precios: Los desequilibrios entre oferta y demanda durante la guerra generaron inflación y la imposición de controles de precios, distorsiones que perduraron en muchos países tras el conflicto.
7. Desvío de recursos: La concentración de recursos (materias primas, mano de obra y capital) en el esfuerzo bélico dejó a otros sectores subfinanciados y retrasó su desarrollo a largo plazo.