El 22 de abril de 1500 los navegantes portugueses, liderados por Pedro Álvares Cabral, arribaron a la zona que hoy ocupa la ciudad de Porto Seguro, en la costa de Bahía. Permanecieron allí hasta el 2 de mayo, realizando los primeros contactos con la población indígena.
El relato más detallado de este episodio es la famosa "Carta de Pero Vaz de Caminha", escrita por el secretario de la expedición y que constituye la principal fuente escrita del descubrimiento.
La expedición y el descubrimiento
La flota partió de Lisboa el 9 de marzo de 1500 bajo el mando de Cabral. Aunque oficialmente su ruta se dirigía a Calicut (India) siguiendo la senda trazada por Vasco da Gama en 1497‑1498, varios historiadores coinciden en que una de sus misiones era explorar la posible existencia de tierra al sur del continente americano.
La armada estaba compuesta por nueve embarcaciones (tres carabelas, una nau y otras auxiliares) y transportaba entre 1 200 y 1 500 personas, entre ellas religiosos, soldados, intérpretes y colonos.
Tras reabastecerse en las Islas Canarias y el archipiélago de Cabo Verde, la flota llegó alrededor del 18 de abril a las costas de lo que hoy es la Bahía de Todos‑los‑Santos.
El 21 de abril los marineros avistaron vegetación exótica –como el botelho y el rabo‑de‑asno– y, al día siguiente, aves como el fura‑bucho, señales claras de la proximidad de tierra. Al avistar una montaña, la nombraron Monte Pascoal, en honor a la Pascua.
Inicialmente pensaron que se trataba de una isla y la llamaron "Ilha de Vera Cruz" (Isla de la Vera Cruz). Poco después, al reconocer la extensión del territorio, adoptaron el nombre "Terra de Santa Cruz".
El 23 de abril el capitán Nicolau Coelho desembarcó con un pequeño destacamento; en la playa los esperaban unos veinte indígenas del grupo tupiniquim. Al día siguiente, dos nativos subieron a bordo y, según Caminha, quedaron maravillados con los pollos portugueses y hablaron de la posible existencia de oro en la tierra.
El 26 de abril Cabral desembarcó con los religiosos y ordenó la construcción de un altar donde se celebró la primera misa. Una segunda celebración tuvo lugar el 1 de mayo, acompañada de una procesión.
Para determinar su posición, los portugueses construyeron un gran astrolabio de madera. El 2 de mayo izaron anclas y zarparon hacia las Indias, dejando a dos convictos en la costa.

El barco comandado por Gaspar Lemos regresó a Portugal para informar al rey Don Manuel I del hallazgo; allí entregó la "Carta de Pero Vaz", que describía detalladamente el nuevo territorio.
Algunos historiadores interpretan este regreso como evidencia de que el descubrimiento de Brasil no fue intencional, sino un accidente dentro de la estrategia de expansión portuguesa.
Contexto histórico
El viaje de Cabral se enmarca en la época de las Grandes Navegaciones, cuando Portugal y España competían por rutas marítimas hacia las Indias, buscando eludir a los comerciantes de Génova y Venecia.
El éxito de Cristóbal Colón (1492) demostró la viabilidad de la ruta occidental, mientras que los portugueses habían rodeado la costa africana y, en 1497‑1498, Vasco da Gama llegó a la India, estableciendo contactos comerciales.
Para evitar conflictos, los reinos firmaron el Tratado de Tordesillas (1494), que dividió el mundo en zonas de influencia. Tras la llegada de Cabral, las exploraciones continuaron durante todo el siglo XVI, cambiando para siempre la configuración geopolítica del planeta.
Lee también: Día del Descubrimiento de Brasil.