1. Sobreproducción agrícola
Los avances tecnológicos aumentaron la productividad en el campo, pero la demanda no siguió el mismo ritmo. Como resultado, se generaron excedentes y los precios de los productos agrícolas cayeron drásticamente.
2. Sistema bancario débil
Muchos bancos eran pequeños y estaban poco capitalizados, lo que los hacía vulnerables a quiebras. Además, la falta de regulaciones estrictas les permitió conceder préstamos de alto riesgo, agravando la inestabilidad financiera.
3. Auge y colapso del mercado de valores
La inversión especulativa infló los precios de las acciones. La caída repentina de los precios, conocida como el "Martes Negro" de 1929, desencadenó una crisis catastrófica que se extendió a toda la economía.