Por Wilson García Mérida
Introducción
Las duras críticas que Karl Marx dirigió contra Simón Bolívar siguen generando un intenso debate dentro del movimiento marxista internacional. Resulta paradójico que, en América Latina, muchos sectores se identifiquen con una corriente antiimperialista que lleva el nombre de Bolívar, pese a que Marx describió al libertador como un dictador oportunista y un bonapartista.
La crítica de Marx
En 1858, a petición de Charles Daña del New York Daily Tribune, Marx redactó un artículo biográfico sobre Bolívar para el volumen III del New American Cyclopaedia. En una carta a Friedrich Engels, fechada el 14 de febrero de 1858 en Londres, Marx admitió haber adoptado un tono «prejuicioso», pero justificó que no podía presentar al libertador como un «Napoleón I». En su lugar, lo comparó con el emperador haitiano Soulouque, insinuando que Bolívar era un dictador oportunista y demagogo.
Marx omitió que Bolívar había colaborado con el presidente haitiano Alexandre Pétion para liberar a los esclavos de Haití a cambio de armas británicas. En cambio, argumentó que las campañas militares de Bolívar fueron una «mediocridad estratégica» financiada por capitalistas ingleses y por la corona británica, cuyo objetivo era abrir los mercados americanos al dominio inglés.
El “Napoleón de las retiradas”
El filósofo describió a Bolívar como un general cobarde, acusándolo de huir en medio de batallas, como ocurrió en agosto de 1814 contra las tropas del realista Boves. Además, lo tildó de traidor por supuestamente entregar a Francisco Miranda al gobernador español Monteverde.
Contexto histórico
Bolívar, nacido en una familia aristocrática criolla, inició su carrera militar al servicio de la corona española, siendo nombrado teniente segundo del Batallón de la Milicia Blanca de los Valles de Aragua a los 16 años. Como muchos criollos de la época, utilizó la rivalidad entre la «España americana» y la «España europea» para obtener apoyo británico y recursos de la élite criolla.
Marx también denunció la ejecución del líder mulato Manuel Carlos Piar, a quien describió como víctima de falsas acusaciones de conspiración contra los blancos y de ambición de poder.
El "Código Boliviano"
Una de las críticas más feroces de Marx se refiere a la Constitución para la vida que Bolívar redactó para la recién nacida República de Bolivia, a la que el filósofo llamó «el Código Boliviano», una imitación del Código Napoleónico. Según Marx, Bolívar pretendía imponer este código en Perú y Colombia mediante la fuerza y la intriga, consolidando así un régimen autoritario.
Aunque la idea de una presidencia vitalicia para estabilizar la confederación sudamericana no resultó viable, Bolívar la defendió en su discurso al Congreso Constituyente de Bolivia (Lima, 25 de mayo de 1825), argumentando que evitaría la anarquía y los peligros de la democracia popular.
Conclusión
La visión de Marx sobre Bolívar se basa en su interpretación de la lucha anti‑colonial como un proceso sin una clase hegemónica clara, lo que, según el filósofo, conduce a resultados caóticos y a la aparición de figuras autoritarias. Estas opiniones, aunque controvertidas, siguen alimentando el debate sobre el legado bolivariano y su relación con el pensamiento marxista.


Fuente: soberania.org