Participación de EE. UU. desde el inicio de la guerra civil
Estados Unidos se involucró en Siria cuando estalló la guerra civil en 2011, ofreciendo inicialmente ayuda humanitaria y asistencia no letal a la oposición siria.
Operaciones militares contra el ISIS
En 2014 Washington comenzó a lanzar ataques aéreos contra el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), que había tomado el control de extensas zonas de Siria e Irak.
Apoyo a fuerzas locales
El país también ha suministrado entrenamiento y equipamiento militar a grupos opositores como el Ejército Libre Sirio y a los Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), coordinando sus esfuerzos con aliados como Turquía y Arabia Saudita.
Iniciativas diplomáticas
EE. UU. ha participado en procesos de paz: en 2012, junto a Rusia, presionó al gobierno sirio para que entregara su arsenal de armas químicas; en 2015, formó parte de un acuerdo de alto fuego que, sin embargo, se derrumbó rápidamente.
Asistencia humanitaria
Estados Unidos ha provisto alimentos, agua y atención médica a refugiados y desplazados internos sirios, intentando aliviar la crisis humanitaria que ha generado el conflicto.
Controversias y críticas
La intervención estadounidense es objeto de debate. Algunos críticos la consideran una interferencia excesiva que ha alimentado la violencia, mientras que otros defienden que EE. UU. tiene la obligación moral de proteger a la población siria y evitar que grupos extremistas como el ISIS se apoderen del país.