Protección del público ante los peligros de la industrialización
Los reformistas progresistas buscaban contrarrestar los efectos negativos de la rápida industrialización y urbanización, impulsando leyes que garantizan la seguridad de los trabajadores y la salud de los consumidores.
Leyes de seguridad laboral
Se promovieron normativas que mejoran las condiciones de trabajo, como la obligatoriedad de dispositivos de seguridad en maquinaria y la limitación de la jornada laboral.
Leyes de alimentos y medicamentos puros
Los progresistas presionaron por la regulación de la calidad y pureza de los alimentos y fármacos, lo que culminó en la aprobación de la Ley de Alimentos y Medicamentos Puros de 1906, prohibiendo la adulteración y el etiquetado engañoso.
Leyes antimonopolio
También apoyaron la creación de leyes antimonopolio para frenar el poder excesivo de grandes corporaciones y proteger a los consumidores de prácticas comerciales desleales.