En la última parte del siglo XIX, conocida como la Edad Dorada, los afroamericanos se enfrentaron a una serie de obstáculos diseñados para impedir que ejercieran su derecho al voto. A continuación, se describen los principales mecanismos de exclusión.
1. Impuestos electorales y tasas de registro
Muchos estados del sur impusieron un impuesto de voto que debía pagarse antes de poder inscribirse en el padrón electoral. Dado que la mayoría de los afroamericanos vivían en condiciones de pobreza, este requisito económico resultaba inalcanzable para gran parte de la población negra.
2. Pruebas de alfabetización
Se exigía a los votantes que demostraran su capacidad de leer y comprender fragmentos de la Constitución u otros textos complejos. La educación para los afroamericanos estaba severamente limitada, lo que hacía prácticamente imposible superar estas pruebas.
3. Cláusulas de abuelo
Algunos estados adoptaron cláusulas que eximían de los requisitos de alfabetización y del impuesto de voto a quienes tuvieran un abuelo que hubiera sido elegible para votar antes de una fecha específica (generalmente antes de la ratificación de la Enmienda 15 en 1870). Estas disposiciones beneficiaban mayoritariamente a los blancos y dejaban fuera a la mayoría de los afroamericanos.
4. Intimidación física y fraude electoral
Grupos supremacistas blancos, como el Ku Klux Klan, utilizaban la violencia, las amenazas y tácticas fraudulentas para disuadir a los afroamericanos de acudir a las urnas.
5. Manipulación de distritos (gerrymandering)
Se redibujaban los límites de los distritos electorales para diluir la concentración de votantes negros, reduciendo así sus posibilidades de elegir representantes de su comunidad.
6. Representación limitada
La escasa presencia de afroamericanos en cargos políticos y en órganos de toma de decisiones dificultaba la defensa de sus derechos y la eliminación de prácticas discriminatorias.
Como consecuencia, la participación electoral de los afroamericanos disminuyó drásticamente a finales del siglo XIX y principios del XX, mermando su poder político. Sólo con la legislación federal de derechos civiles, especialmente la Ley de Derechos de Voto de 1965, se lograron avances significativos para eliminar estas barreras y garantizar la igualdad de voto.