Reconstrucción (1865‑1877)
La era de la Reconstrucción fue el periodo que siguió a la Guerra Civil estadounidense, entre 1865 y 1877. Durante esos años el gobierno federal se dedicó a reincorporar a los estados del Sur que se habían separado, a garantizar derechos civiles a los afroamericanos y a reconstruir una región devastada por el conflicto.
El país estaba profundamente dividido y el debate sobre cómo proceder era intenso. Algunos sectores exigían castigos severos para los estados confederados; otros abogaban por una política de ayuda y reconciliación. En este clima surgieron grupos violentos, entre ellos el Ku Klux Klan, que empleó el terror contra afroamericanos y simpatizantes republicanos.
Aunque la tarea fue ardua, se lograron avances significativos. Los estados del Sur fueron readmitidos en la Unión y se aprobaron las Enmiendas XIII, XIV y XV, que abolieron la esclavitud, reconocieron la igualdad de protección legal y aseguraron el derecho al voto para los hombres negros. Asimismo, se creó la Oficina de Libertos (Freedmen's Bureau), que ofreció educación, asistencia alimentaria y refugio a los antiguos esclavos.
El periodo concluyó en 1877 con el Compromiso de 1877, que supuso la retirada de las tropas federales del Sur y, de facto, el fin de la Reconstrucción. Este acuerdo marcó el inicio de la era de Jim Crow, caracterizada por la segregación racial y la discriminación institucionalizada que perduró casi un siglo.
En resumen, la Reconstrucción fue una etapa compleja y conflictiva, pero también un momento de importantes logros legislativos y sociales que sentaron las bases para los derechos civiles posteriores.