Requisito constitucional de ciudadanía
Hasta la fecha, ningún presidente de Estados Unidos ha sido elegido sin ser ciudadano del país.
La Constitución de EE. UU., en su Artículo II, Sección 1, establece claramente que el mandatario debe ser natural-born citizen, es decir, haber nacido como ciudadano estadounidense.
Este requisito ha sido interpretado y aplicado de forma estricta a lo largo de la historia, garantizando que todos los presidentes cumplan con la condición de ciudadanía desde el nacimiento.