Tras la promulgación de la Ley de Inmigración de 1990, la década de los noventa estuvo marcada por importantes cambios y debates en torno a la inmigración en Estados Unidos.
Aumento de la inmigración
El número anual de inmigrantes creció de alrededor de 700 000 a finales de los 80 a más de 1 millón a mediados de los 90, impulsado por las nuevas cuotas y categorías establecidas por la ley.
Lotería de visas de diversidad
Se introdujo el Programa de Lotería de Visas de Diversidad, cuyo objetivo es diversificar el origen nacional de los inmigrantes. Cada año se asignan visas de forma aleatoria a solicitantes de países con históricamente bajos índices de migración.
Estatuto de Protección Temporal (TPS)
La ley creó el programa de Protección Temporal, que otorga residencia legal y permisos de trabajo temporales a personas provenientes de países afectados por desastres naturales, guerras civiles u otras condiciones extraordinarias.
Inmigración ilegal
Aunque la normativa reforzó la vigilancia fronteriza, la inmigración irregular siguió siendo un problema significativo, con estimaciones de alrededor de 11 millones de residentes sin autorización a mediados de los 90.
Intentos de reforma migratoria
Durante los años noventa se presentaron varios proyectos de reforma integral, pero ninguno logró aprobarse. Las propuestas buscaban controlar la inmigración ilegal, ampliar la inmigración legal y regularizar a los inmigrantes indocumentados ya presentes en el país.
Sentimientos antiinmigrantes
El incremento de la inmigración generó también un aumento de los discursos nativistas y de la oposición política, con figuras y organizaciones que expresaban preocupación por el impacto percibido en la sociedad, la cultura y la economía estadounidenses.
Expansión de la población latina
Se observó un crecimiento notable de la población latina, impulsado principalmente por inmigrantes de México, Centroamérica y Sudamérica. Este cambio demográfico influyó en la política, la cultura y la vida social de EE. UU.
Litigios relacionados con la inmigración
Los años noventa fueron testigos de numerosos casos judiciales que abordaron temas como el debido proceso, la igualdad de protección y la reunificación familiar. Decisiones judiciales emblemáticas sentaron precedentes importantes para la legislación migratoria.
En conjunto, la década posterior a la Ley de Inmigración de 1990 se caracterizó por un aumento de la inmigración, la implementación de nuevos programas y un debate continuo sobre sus efectos en Estados Unidos.