La Gran Depresión llegó a su fin gracias al impulso económico generado por la Segunda Guerra Mundial.
Gasto gubernamental y producción bélica
Durante el conflicto, el gobierno de EE. UU. incrementó drásticamente sus gastos para financiar la defensa nacional, apoyar a sus aliados y ampliar la producción industrial.
Recuperación del empleo y del PIB
El esfuerzo bélico provocó un fuerte aumento de la producción nacional, lo que se tradujo en la creación masiva de puestos de trabajo y en un notable crecimiento del producto interno bruto. Estos factores fueron decisivos para poner fin a la Gran Depresión.