No existen pruebas creíbles de que Betsy Ross haya participado en la Revolución Americana ni de que haya confeccionado la primera bandera de los Estados Unidos.
La historia surgió mucho tiempo después de su muerte y carece de documentación histórica o respaldo contemporáneo. La mayoría de los historiadores consideran el relato de Betsy Ross una leyenda patriótica que se popularizó a finales del siglo XIX, durante las celebraciones del centenario de los EE. UU.