Para 1776 la posibilidad de resolver pacíficamente los conflictos entre las colonias americanas y Gran Bretaña se había vuelto extremadamente difícil debido a una serie de factores interrelacionados.
1. Políticas coercitivas de Gran Bretaña
En los años previos a 1776 el Parlamento británico aprobó medidas percibidas como opresivas: impuestos sin representación, la Ley del Alojamiento (Quartering Act), la Ley del Timbre y los llamados “Actos Intolerables”. Los colonos consideraban estas normas una violación de sus derechos como súbditos británicos y de los principios de autogobierno que defendían.
2. Resistencia y protestas coloniales
Ante la opresión, los colonos organizaron boicots y actos de protesta, como el famoso Boston Tea Party de 1773. Las confrontaciones con las autoridades británicas aumentaron, llegando al cierre del puerto de Boston, lo que avivó aún más el resentimiento colonial.
3. Declaración de Derechos y quejas
En 1774 el Primer Congreso Continental se reunió en Filadelfia y emitió una Declaración de Derechos y Quejas, afirmando la facultad de los colonos para crear leyes y gravámenes propios y enumerando las violaciones británicas. Este documento mostró un deseo claro de autonomía.
4. Los Actos Intolerables
Como respuesta a la protesta colonial, el gobierno británico aprobó en 1774 los Actos Intolerables, que incluían el cierre del puerto de Boston, el traslado de juicios de Massachusetts a Inglaterra y el acuartelamiento forzoso de soldados en casas privadas. Los colonos los percibieron como actos tiránicos.
5. Formación de milicias y resistencia armada
El aumento de la tensión llevó a las colonias a organizar milicias y a acumular armas y municiones, preparándose para un posible enfrentamiento armado contra las tropas británicas.
6. Declaración de Independencia
En 1776 el Segundo Congreso Continental debatió la independencia y, tras intensas discusiones, adoptó la Declaración de Independencia el 4 de julio. Este acto rompió formalmente los lazos con Gran Bretaña, haciendo prácticamente imposible cualquier reconciliación.
En conjunto, estos factores provocaron el deterioro irreversible de las relaciones, dejando a ambas partes atrapadas en posiciones irreconciliables y desencadenando la Revolución Americana.