Historia de Europa

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)


Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)En el corazón de la Guerra de los Cien Años estalló una verdadera guerra civil que enfrentó a los armagnacs, leales a la familia real, y a los borgoñones, aliados de los ingleses. Desde 1389 el rey Carlos VI padecía episodios de demencia, y la regencia quedó en manos de sus hermanos, entre los que Luis ejercía mayor influencia a principios del siglo XV, pese al creciente poder de la casa de Borgoña. La rivalidad alcanzó su punto álgido con el asesinato de Luis, duque de Orleans, ordenado por Juan sin Miedo, duque de Borgoña, el 23 de noviembre de 1407.

Carlos VI y los Grandes del reino

Carlos VI subió al trono en 1380 tras la muerte de su padre, Carlos V, quien había conseguido importantes victorias contra los ingleses y reforzado el poder real. El joven rey, sin embargo, quedó bajo la tutela de Juan de Borbón y Felipe el Bravo, duque de Borgoña, mientras otros Grandes —como el duque de Anjou— reclamaban su parte del poder.

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)Francia vivió entonces una época de revueltas y disturbios. Carlos ganó la batalla de Roosebeke (27 de noviembre de 1382) y, a partir de 1388, se liberó de la influencia de sus tíos, rodeándose de los llamados «Marmousets», lo que fortaleció nuevamente la autoridad real. Pero el 5 de agosto de 1392 sufrió su primer ataque de locura, lo que lo dejó a merced de los duques rivales.

Rivalidad entre armagnacs y borgoñones

La locura de Carlos VI devolvió al gobierno a Felipe el Bravo, quien rápidamente tomó el control. El duque de Borgoña negoció treguas con una Inglaterra dividida tras los conflictos entre Ricardo II y Enrique de Lancaster, y forjó alianzas con Austria, Baviera y Luxemburgo. También financió una cruzada encabezada por su hijo Juan contra los húngaros amenazados por los otomanos, que fracasó tras la derrota de Nicópolis (septiembre de 1396).

Entre 1400 y 1402 surgió una nueva rivalidad entre Juan, duque de Borgoña, y Luis, duque de Orleans, hermano del rey. Las tensiones crecieron sin llegar a un enfrentamiento abierto, hasta que el hijo de Felipe el Bravo, Juan sin Miedo, accedió al ducado en 1404 y heredó los condados de Flandes y Artois en 1405. Juan, aunque juró lealtad a Carlos VI, pronto se enfrentó a Luis de Orleans, que había heredado la influencia de su padre sobre el rey.

23 de noviembre de 1407: el asesinato del duque de Orleans

Juan sin Miedo ordenó la muerte de su rival. Luis de Orleans, que se dirigía a encontrarse con la reina Isabel, fue emboscado en la rue Vieille-du-Temple; su escolta no pudo impedir el ataque de quince asesinos. Juan, inseguro del apoyo parisino, huyó de la capital, pero regresó a principios de 1408 y, con la justificación del teólogo Juan Petit, consolidó su poder desde el Hôtel de Bourgogne, cuya torre lleva su nombre.

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)En los años siguientes Juan acumuló victorias: derrotó a los liégeos en Othée (1408) y, tras la paz de Chartres (1409), tomó el control de París. Sin embargo, en 1413 los demás Grandes, liderados por Juan de Borbón, se aliaron contra él, y se formaron dos facciones: los borgoñones y los armagnacs (príncipes de Borbón, Borgoña, Anjou, además de la reina y el delfín). La guerra civil se alternó con treguas poco respetadas. Juan perdió París en 1413; los ingleses aprovecharon la debilidad francesa y, en 1415, derrotaron a los franceses en Agincourt.

Tras tomar París en 1418, Juan sin Miedo buscó acercarse al delfín Carlos (futuro Carlos VII) para frenar la amenaza inglesa, pero fue asesinado el 10 de septiembre de 1419. Su hijo, Felipe el Bueno, se alió con los ingleses, intensificando el conflicto entre armagnacs y borgoñones y agravando la situación en la reanudada Guerra de los Cien Años.

Armagnacs y borgoñones: dos partidos opuestos

El territorio borgoñón había crecido desde la unión de Flandes, Artois, Franche‑Comté, Nevers y Charolais bajo Juan sin Miedo. Además, ejercía influencia sobre Hainaut, Holanda y Brabante. La rivalidad también tenía bases sociales: los borgoñones se acercaban a la nobleza del norte y a la burguesía mercante, mientras que los armagnacs estaban vinculados a la nobleza central‑sureña y a los círculos financieros.

Las identidades se reflejaban en símbolos (cruz de San Andrés para los borgoñones, bastón torcido con el lema «I bore him» para los armagnacs) y en la opinión pública, que se polarizaba entre insultos y propaganda. Políticamente, los borgoñones no reconocían al Papa de Aviñón, a diferencia de los armagnacs, y mientras los borgoñones preferían negociar con los ingleses por su posición en Flandes, los armagnacs adoptaban una postura más agresiva.

El episodio cabochiano

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)En 1413, bajo la presión de Juan sin Miedo, el rey convocó en París los Estados Generales de Languedoc. La ciudad estaba tensa y, a favor de los borgoñones, milicias lideradas por el carnicero Caboche amenazaron con una revuelta. En mayo de ese año se promulgó la ordenanza reformista «Cabochina», de fuerte influencia borgoñona, pero no logró calmar los disturbios. Muchos académicos cambiaron de bando y el movimiento fracasó; sus líderes fueron decapitados y los borgoñones tuvieron que abandonar París temporalmente.

Felipe el Bueno sucede a Juan sin Miedo

Tras el asesinato de Juan en Montereau (1419), su hijo Felipe, nacido en Dijon en 1396, heredó el ducado. Continuó la política de su padre y se alineó con los ingleses. La guerra civil entró en una fase aún más peligrosa, pues la victoria inglesa en Agincourt había fortalecido la presencia de Enrique V en territorio francés.

El Tratado de Troyes (21 de mayo de 1420)

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)Aprovechando la división entre armagnacs y borgoñones y la locura de Carlos VI, Enrique V impuso sus condiciones. El tratado nombró a Enrique V heredero del trono francés, casado con Catalina de Valois, mientras que el delfín Carlos quedó despojado de sus derechos. Tras la muerte de Carlos VI, Enrique V habría sido rey de Francia.

La resistencia armagnaca

Los armagnacs, liderados por el delfín refugiado en Bourges, rechazaron el tratado. Controlaban gran parte del territorio francés y contaban con recursos considerables, lo que obligó a Enrique V a continuar la campaña, tomando Montereau (junio de 1420) y asediando Melun hasta su capitulación en noviembre.

Sin embargo, la política agresiva de Enrique irritó incluso a sus aliados borgoñones, dificultando la aplicación del Tratado de Troyes. Además, sus impuestos y su forma de guerrear fueron impopulares en Normandía y otras regiones.

La muerte de los reyes y el fin de la guerra civil

Durante el asedio de Meaux, Enrique V contrajo disentería y murió el 31 de agosto de 1422 en el Château de Vincennes. Su hijo, Enrique VI, de apenas nueve meses, fue proclamado rey de Inglaterra, pero no de Francia. El 21 de octubre de 1422 falleció Carlos VI. Felipe el Bueno intentó actuar como regente, pero el duque de Bedford tomó el control y proclamó a Enrique VI rey de Francia, mientras Carlos VII se autoproclamaba rey en el norte, reanudando la Guerra de los Cien Años.

En los años siguientes, los ingleses intentaron mantener la alianza con Borgoña; el duque de Bedford casó a su hermana con Felipe el Bueno y buscó apoyo en Bretaña (Tratado de Amiens, 1423). Sin embargo, los intereses borgoñones en Hainaut y Namur chocaron con los de sus aliados, y la alianza se deshizo a principios de la década de 1430.

Los armagnacs y los borgoñones: la guerra civil francesa (1407‑1435)Mientras tanto, Carlos VII consolidó su poder. En mayo de 1429 Juana de Arco liberó Orleans, marcando un punto de inflexión que culminó con la coronación de Carlos VII en Reims.

En el lado borgoñón surgió una «partido de paz» liderado por Nicolás Rolin, canciller de Felipe el Bueno, que facilitó el acercamiento a Carlos VII. El Tratado de Arras (20 de septiembre de 1435) puso fin a la guerra civil entre armagnacs y borgoñones, aunque la desconfianza entre la corona y Borgoña persistiría hasta la confrontación entre Luis XI y Carlos el Temerario, hijos de Carlos VII y Felipe el Bueno.

Bibliografía no exhaustiva

- G. Minois, The Hundred Years War, Tempus, 2010.

- J. Favier, The Hundred Years War, Fayard, 2005.

- C. Gauvard, France in the Middle Ages from the 5th to the 15th century, PUF, 2005.

- B. Schnerb, Armagnacs and Burgundians. The Cursed War, Perrin, 1988.