
La masacre de San Bartolomé, ocurrida entre la noche del 23 y 24 de agosto de 1572, constituye uno de los episodios más sangrientos de las guerras de religión que asolaron a Francia. El matrimonio entre Enrique de Navarra y Margarita de Valois se organizó con la intención de calmar las tensiones entre católicos y protestantes, pero la presencia de cientos de hugonotes en París alimentó la idea de eliminar a los líderes protestantes. La masacre se desencadenó con el asesinato del almirante protestante Gaspard de Coligny, cuyo cuerpo fue arrojado por una ventana. A partir de entonces, campanas y toques de alarma anunciaron la carnicería: entre 3 000 y 4 000 hugonotes fueron brutalmente asesinados en la capital. Sólo Enrique de Navarra y el príncipe de Condé escaparon, renunciando al protestantismo. La violencia se extendió a provincias hasta octubre, provocando la cuarta guerra de religión. Las estimaciones de muertos totales rondan los 13 000.