En la noche del 28 de marzo de 1942, la RAF británica lanzó una lluvia de bombas sobre Lübeck que duró varias horas. Calles enteras del casco histórico se incendiaron y la población civil se vio atrapada en una nueva táctica de guerra: los bombardeos sobre ciudades interiores.
En marzo de 1942, Lübeck, la venerable ciudad hanseática, llevaba casi tres años inmersa en la Segunda Guerra Mundial sin haber sufrido grandes daños. Las sirenas de alerta aérea sonaban con regularidad, pero la población se había habituado y la ciudad no parecía tener importancia estratégica para los militares.
Sin embargo, cuando volvió a sonar la alarma la tarde del 28 de marzo, apenas pasaron diez minutos y, alrededor de las 23:20, los primeros proyectiles cayeron sobre el casco antiguo. Lo que siguió fue una experiencia inédita en Alemania: 234 aviones de la Royal Air Force sobrevolaron la ciudad y descargaron una tormenta de bombas incendiarias, de alto explosivo y de combustible.
Las iglesias históricas arden
El horror se extendió rápidamente entre los 150.000 habitantes. El objetivo no era un objetivo militar concreto, sino la población civil y la máxima destrucción posible. Bloques enteros del casco antiguo, con sus casas de entramado de madera, se convirtieron en fuego.
Durante la noche, la torre de la iglesia de St. Marien perdió sus campanas, que hoy se exhiben como memorial. A las 00:30, el tejado del St. Petri, del siglo XIII, se incendió; poco después también se consumieron las torres de St. Marien y la catedral. En la Marienkirche cayeron las campanas de la torre sur y se perdieron vitrales medievales y el órgano de 500 años, el famoso "Totentanz", que habían tocado Dieterich Buxtehude y Johann Sebastian Bach.
Más de 300 muertos entre los escombros
Los bombarderos sólo dejaron la zona después de más de tres horas y media, habiendo lanzado alrededor de 8.000 bombas incendiarias, 400 de combustible y 300 de alto explosivo. Cientos de viviendas ardían, el suministro de agua colapsó y los bomberos quedaron impotentes.
¿Por qué Lübeck?
Lübeck fue el primer objetivo de los llamados bombardeos de "alfombra" de los Aliados. Aunque carecía de valor militar, su denso casco histórico, con abundantes casas de entramado, facilitaba la propagación del fuego, convirtiéndola en un blanco atractivo para los pilotos.
Al día siguiente, Domingo de Ramos, la magnitud del desastre quedó al descubierto: casi 1.500 casas destruidas, 2.200 gravemente dañadas y otras 9.000 parcialmente afectadas, de un total de 22.000 edificios. Se contabilizaron más de 320 muertos (número exacto incierto) enterrados en una fosa común, alrededor de 800 heridos y más de 15.000 personas sin hogar.
Patrimonio artístico consumido por el fuego
Además del sufrimiento humano, se perdieron tesoros culturales incalculables: obras de arte en las iglesias, la sala de guerra de 1356 del ayuntamiento histórico y decenas de casas señoriales. La reconstrucción priorizó la vivienda; la catedral no se completó hasta 1982. Aunque el casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, muchas piezas únicas se perdieron para siempre.
En aquel momento pocos comprendieron que el ataque era una represalia por el bombardeo alemán a Coventry, una venganza del régimen nazi que buscaba desquitarse.
Bombas contra la población civil
El bombardeo de Lübeck marcó un cambio de estrategia aliada. El 14 de marzo de 1942, el War Cabinet británico decidió intensificar la campaña aérea, atacando no sólo instalaciones militares sino también ciudades enteras para romper la "voluntad de resistencia" de la población civil y de los obreros industriales, según documentos británicos.
Al finalizar la guerra en 1945, muchas ciudades alemanas habían sufrido graves daños por bombardeos de alfombra, respuesta a los ataques aéreos alemanes contra ciudades inglesas desde 1940.
Calendario de bombardeos alemanes
28/29 de marzo de 1942: Lübeck
23‑27 de abril de 1942: Rostock
30 de mayo de 1942: Colonia
24 de julio‑3 de agosto de 1943: Hamburgo
8‑9 de octubre de 1943: Hannover
22 de octubre de 1943: Kassel
26 de agosto de 1944: Kiel
15 de octubre de 1944: Brunswick
3 de febrero de 1945: Berlín
13/14 de febrero de 1945: Dresde
8 de abril de 1945: Braunschweig
Los bombarderos volvieron a atacar Lübeck sólo una vez más, el 25 de agosto de 1944, centrándose en fábricas de armamento y provocando 110 víctimas. El casco antiguo quedó a salvo porque, desde 1944, servía como punto de transbordo de la Cruz Roja para prisioneros de guerra británicos.
La noche del "Palmarum 1942"
El bombardeo de la noche del 28‑29 de marzo de 1942 se recuerda en Lübeck como "Palmarum 1942", al coincidir con el Domingo de Ramos (Palmarum). Al ser una festividad móvil, la conmemoración se celebra cada año en la fecha correspondiente al Domingo de Ramos, no necesariamente el 28 o 29 de marzo.