El 27 de febrero de 2012, Martin N., conocido como "Maskenmann", fue sentenciado a cadena perpetua tras ser hallado culpable de tres asesinatos y numerosos abusos sexuales contra menores. Durante años, el perpetrador se introducía de noche en campamentos escolares, residencias y hogares particulares, donde abusaba de niños y, en al menos tres casos, los mataba.
Motivo del asesinato: ocultar su preferencia sexual
Los crímenes siguieron un patrón idéntico: con una balaclava negra, Martin N. irrumpía en edificios residenciales del norte de Alemania y atacaba a niños. Entre 1992 y 2001, asesinó a Dennis R. (8 años), Dennis K. (9 años) y Stefan J. (13 años). Según el tribunal, el asesino mató a sus víctimas para evitar que se descubriera su atracción sexual hacia menores, temiendo la repudiación de su madre y de la sociedad.
Una doble vida
Cuando fue detenido en 2011, Martin N. vivía en Hamburgo. Durante el día trabajaba como supervisor en campamentos y cuidaba de niños bajo su tutela, incluso albergó a un menor de acogida durante cuatro años. Sin embargo, los jueces determinaron que estos niños no eran objeto de su deseo sexual; él los veía como responsables de su cuidado. Por la noche, mantenía una vida secreta en la que consumaba sus tendencias pedófilas.
Testimonios impactantes
Durante el juicio, los testimonios de las víctimas conmocionaron al tribunal. "Las palabras se quedan cortas ante lo que se ha descrito", declaró el fiscal principal Johannes Kiers. El acusado asistió a todas las sesiones de forma aparentemente apática, permaneciendo en silencio hasta el último día, cuando admitió: "Creo que mis actos son difíciles de justificar" y expresó la esperanza de comenzar una nueva vida en libertad.
Medidas de seguridad y controversia judicial
En la sentencia de 2012, el juzgado de distrito de Stade impuso, además de la cadena perpetua, la medida de internamiento preventivo por la gravedad de los hechos y la "anormalidad mental grave" del autor, considerándolo con alto riesgo de reincidencia. Sin embargo, el Tribunal Federal de Justicia (BGH) revocó esa medida un año después, argumentando que no aportaba beneficio adicional a la sociedad, aunque mantuvo la calificación de gravedad extrema. Actualmente, la extensión del período mínimo de 15 años de prisión sigue siendo probable.
Extradición a Francia y posible nuevo delito
El 20 de enero de 2021, Martin N. fue trasladado de la prisión de Celle al centro penitenciario de Offenburg (Baden‑Württemberg) para ser entregado a la justicia francesa. Los fiscales franceses lo acusan de secuestrar y asesinar a un niño de 10 años en Bretaña en abril de 2004. El menor desapareció de un campamento escolar cerca de Saint‑Nazaire; su cuerpo, atado y con piedras, fue hallado semanas después en un estanque cercano a Guérande. Se dice que Martin confesó el hecho a un compañero de celda.
Las autoridades francesas no lograron concluir la investigación dentro del plazo de ocho meses, por lo que el acusado fue devuelto a Alemania en septiembre de 2021. Las pesquisas continúan en Francia.